Si se revisa la literatura médica, no faltan evidencias sobre las propiedades terapéuticas del cannabis en la población en general y en las personas mayores en particular. De los dos componentes más conocidos de la planta Cannabis sativa, el THC (tetrahidrocannabinol) y el CBD (cannabidiol), se considera que el primero es el ingrediente psicoactivo, mientras que al CBD se le adjudican interesantes indicaciones médicas que se plasman a continuación.

 

¿El cannabis en personas mayores es seguro?

En primer lugar, es importante apuntar que, puesto que las personas mayores tienen más probabilidades de sufrir enfermedades médicas en las que los cannabinoides puedan estar indicados. Dada la mayor vulnerabilidad de este colectivo a cualquier efecto adverso que pudiera aparecer, se han realizado estudios para valorar la seguridad y la tolerabilidad de los cannabinoides en ancianos que demuestran que, si bien los cannabinoides que contienen THC se asocian a efectos secundarios en este grupo poblacional, las formulaciones con CBD son seguras y aceptables en las personas mayores.

Según los datos disponibles hasta la fecha, el CBD puede ser una alternativa segura para tratar algunas dolencias en las personas de edad avanzada, que, a menudo, van polimedicadas y pueden presentar dificultades cognitivas para recordar dosis y pautas de tratamientos complejos.

 

Propiedades del CBD para las personas mayores

El CBD tiene propiedades ansiolíticas, analgésicas y antiinflamatorias, por lo que estaría indicado para tratar la ansiedad y controlar los dolores musculoesqueléticos tan presentes en las personas mayores, tanto de causa degenerativa (artrosis) como inflamatoria (artritis). Además, el CBD ayuda a combatir el insomnio, algo muy frecuente a medida que envejecemos y que, de no tratarse adecuadamente, puede disparar todavía más los problemas de ansiedad.

 

¿CBD para la depresión?

Por otro lado, el CBD podría utilizarse para aliviar algunos de los síntomas más graves de la depresión. Aunque se requieren más investigaciones, estudios recientes demuestran que el cannabidiol ayuda a incrementar los niveles de serotonina en el organismo, lo que mejora el estado de ánimo de las personas mayores.

 

El CBD puede ayuda a mantener y mejorar las capacidades cognitivas

Igualmente, según datos de estudios preclínicos, el CBD, por sus propiedades antioxidantes, podría ser una buena alternativa para minimizar el envejecimiento natural. Así mismo, por su acción antioxidante, antiinflamatoria y neuroprotectora, sería una buena opción para reducir los temblores del Parkinson o para ayudar a mantener y mejorar las capacidades cognitivas en pacientes con demencia senil o Alzheimer.

Si, según datos de la Organización Mundial de la Salud, un 20% de los adultos mayores presenta trastornos mentales o neurológicos, como la depresión, la ansiedad y la demencia, y un 28% de los mayores de 60 años tiene artrosis, disponer de una alternativa segura para el manejo de estas enfermedades es algo muy positivo.

Además, al CBD también se le atribuyen propiedades en la reducción de la incidencia y la progresión de la diabetes mellitus. El manejo de los efectos secundarios de la quimioterapia (náuseas y vómitos); en el control de las epilepsias que no responden a los tratamientos convencionales. La ralentización de la osteoporosis y la ayuda a la regeneración ósea tras una fractura; en la mejora de la circulación sanguínea, y en la reducción de las secuelas de los accidentes vasculares cerebrales, situaciones también presentes en la población mayor.

En conclusión, el CBD es una buena alternativa en las personas mayores, puesto que resulta útil en el manejo de diversas patologías y permite disminuir el consumo de medicamentos y el riesgo de aparición de los efectos adversos asociados. Los estudios clínicos y la formación de los profesionales permitirán conocerlo mejor y saber cuándo y cómo indicarlo.

 

Dra. Iolanda Miró i Vinaixa

Número de colegiada 08-34.671