¿Qué es el LIQUEN ESCLEROSO?

En la visita ginecológica, algunas pacientes consultan por picor, ardor, escozor, quemazón y/o dolor en la zona vulvar. En ocasiones refieren un picor insoportable asociado a una gran incomodidad, no pudiendo evitar un rascado continuo, incluso impidiendo el descanso nocturno. Entre ellas, algunas han consultado a diferentes especialistas y comentan que los síntomas, especialmente el picor, no remiten con los tratamientos administrados. Al final se convierte en una pesadilla, siendo una molestia insoportable de larga evolución, que puede llegar a interferir en las actividades habituales.

 

¿Dónde afecta el Liquen Escleroso?

Estos síntomas corresponden al liquen escleroso de la vulva. El liquen escleroso (LE) es una enfermedad de la piel inflamatoria crónica y progresiva, que cursa en episodios y a brotes. Habitualmente suele afectar a la región anogenital (85-90%), aunque en un pequeño porcentaje de casos puede afectar a cualquier otra parte de la superficie corporal (solo un 6%).

 

¿A cuantas mujeres le afecta el Liquen Escleroso?

El diagnóstico es tardío en muchas ocasiones, porque a veces la paciente no consulta con su especialista o bien porque se cataloga como otra patología, con un tiempo de diagnóstico aproximado entre 5 y 15 años. Por este motivo, es muy difícil conocer el porcentaje de personas afectadas por esta enfermedad, pero se estima aproximadamente que ocurre en 1 de cada 30 mujeres adultas (3%) y 1 de cada 1000 niñas (0,1%).

 

¿A que edad puede aparecer el Liquen Escleroso?

Puede aparecer a cualquier edad, pero hay dos picos de edad con mayor incidencia: en niñas prepúberes y en premenopausia o perimenopausia. Suele ser un motivo de consulta ginecológica en mujeres postmenopaúsicas, que con el descenso hormonal, se asocia a la sequedad y atrofia de la mucosa vaginal.

 

¿Cómo se presenta el Liquen Escleroso?

Puede presentarse de forma muy variable, tanto por sus síntomas, como por la presencia de signos clínicos. La clínica predominante es el prurito y el dolor de diferente intensidad. Se asocia a dispareunia con dificultad en las relaciones sexuales y sensación de micción en el momento de enfermedad activa.

El diagnóstico suele ser clínico mediante la inspección de la vulva, en que se visualizan las diferentes lesiones, asociado a los síntomas que comenta la paciente siendo los más frecuentes picor, irritación y/o dolor. En ocasiones no hay síntomas y sólo se presentan las lesiones características del liquen, que cambia la forma y la textura de la piel de la vulva con fisuras, heridas, erosiones y/o cambios en la anatomía de los genitales externos. La evolución es imprevisible con diferentes fases inflamatorias.

 

¿El Liquen Escleroso tiene tratamiento?

Es importante consultar y no retrasar el diagnóstico, ya que afecta la calidad de vida de las pacientes, aunque si se trata a tiempo, se pueden prevenir posibles complicaciones. Requiere un seguimiento continuo e indefinido y ser constante en el tratamiento, que variará en función de cada momento. Además de todas las medidas higiénicas locales, el tratamiento ayuda a aliviar los síntomas y a controlar la progresión de la enfermedad.  

Actualmente, una vez aplicados los tratamientos clásicos, existe un avance con las nuevas alternativas terapéuticas regenerativas, como por ejemplo uso de técnicas de infiltración de plasma rico en factores de crecimiento, que alivian los síntomas y mejoran la vida cotidiana de las pacientes. 

 

¿El Liquen Escleroso es contagioso?

Recordar que no es una enfermedad contagiosa y no es una lesión premaligna. Pero al ser una enfermedad crónica que cursa a brotes, es imprescindible un correcto diagnóstico, una periodicidad en el seguimiento y un tratamiento adecuado a cada momento.

 

DRA. TERESA GÓMEZ SUGRAÑES

Centro Médico Teknon (Barcelona)

Núm. colegiada 26637